Guía del ocio de Addis Abeba.
Ser cooperante tiene la parte negativa de las jornadas laborales de 24 horas. Si se acumula el trabajo no queda otra que sacarlo adelante con los medios con los que se cuente. Pero no todo es trabajo y la parte de conocer los sitios para salir es la mejor parte. Sobre todo si se conocen sitios para gente local. Aquí va una lista de sitios dignos de ser visitados e incluso convertirse en un habitual:
- Ché Guevara: situado en Araq Kilo, la zona de estudiantes, es uno de los centros de reunión de etíocubanos. Ideal para salir un poco de la rutina de hablar inglés o amarico todo el día. Música típica, R&B y salsa se mezclan constantemente. La gente que lo frecuenta es altamente recomendable, sobre todo por las conversaciones si se tiene la suerte de encontrar a alguien al que no le hayan hecho mella los vapores etílicos. 0,50 EUR por una cerveza...ríete tu de las ofertas del Carrefour.
- Bares aledaños al Ché Guevara: saliendo a mano izquierda y torciendo la primera a la derecha se encuentra una calle llena de bares donde los nombres brillan por su ausencia. Mismo precio, misma música pero clientela de Addis y otros países africanos. Bailes mucho más frenéticos y gente dispuesta a enseñarte hasta el último movimiento de hombro. Ideal si se quiere aprender a distinguir todos los tipos de baile de Etiopía.
- Al-Mendi y Al-Baraka: situados en las cercanías de Dumbel Building y Mega Building (Bole Rd) respectivamente, son los mejores restaurantes musulmanes que hasta la fecha he visitado. Comida en abundancia (sobre todo en tiempos de Ramadán), gente increíblemente agradable y reservados para comer en el suelo. 5 EUR por persona es lo máximo que he pagado con todo incluido. La calidad de la comida es indescriptible, en el buen sentido de la palabra.
- Carnicerías de Churchill Avenue: a mitad de la Avenida Churchill existe una calle donde se apiñan muchas de las carnicerías de la ciudad. Eliges la cantidad y la res que devorarás. Carne a la brasa de cordero o ternera con salsas picantes e injera para empujar por precios mínimos. Uno de los mejores lugares donde he comido en la vida. Eso sí, no apto para los que no les gusten las moscas y los sitios cutres.
- Central de Distribución de la Cerveza Meta: una de las principales marcas de cerveza del país. La Central se encuentra cercana a Churchill Avenue, por la calle que se encuentra en frente del Instituto Francés. Es una nave industrial con una barra y mesas...poco más se puede encontrar excepto una muy buena cerveza de barril. Para los amantes de la cerveza es el mejor lugar para pasar la tarde. Pedir un “jambo draft” si se quiere pasar uno horas y horas bebiendo de la misma jarra.
- Restaurante populares de Mercato: nunca he podido volver a ellos sin la ayuda de una persona de la ciudad experta en la zona. No tienen nombre, no hay nombres de calles y llegar a ellos implica callejear por tiempo indefinido. Injera y tibis típicos en un plato comunitario del que come todo el mundo. ¿La forma de pago? 0,10 birr (1 céntimo de euro) por cada vez que se coja del plato. No apto para estómagos débiles.
- Shagam: restaurante indio situado en Bole Rd. Comída muy tradicional del país y muy picante pero bueno a rabiar. Caro para los standares etíopes pero ideal para una buena celebración.
- Habesha: en frente del Shagam. Es un hotel con comida tradicional etíope. A partir de las 20:00 hay baile y música en directo. La comida muy buena...sólo hay que tener cuidado con lo que se pide para beber.
- Hotel Lalibella: uno de los primeros hoteles que se construyeron en la ciudad. Cenar ahí es como un viaje en el tiempo. El sitio es muy recomendable no sólo por su historia pero también por su comida. Muy buena injera y muy copiosa, genial si se va con mucha gente. Los jardines son de lo más tranquilo de la ciudad
- Ice Blue: uno de los restaurantes de moda de Bole Rd. Comida muy buena y muy barata. Eso ya de por sí es un punto a su favor pero lo mejor de todo son sus camareros. El mejor ejemplo de hospitalidad etíope. Gran parte de los amigos de Addis han salido de ahí.
- Forbidden Palace: situado en una zona cuyo nombre ha sido olvidado. Cualquier ciudadano chino de la ciudad te indicará su lugar felizmente. Comida muy típica, nada que ver con la comida que se sirve en los restaurantes chinos a los que estamos acostumbrados. Si se va en grupo y se tiene tiempo, pedir un hot pot. La comida cruda se va cociendo en un cuenco en el centro de la mesa: verduras, carne laminada, hortalizas, tripas, fideos, tofu y un sinfín de ingredientes a elegir. La salsa de cacahuetes con perejil es muy recomendable para acompañarlo todo. Si te molan las sensaciones fuertes, pedir pene de buey con el hot pot.
- Divine e Illusion: dos discotecas de precio moderado-alto...sólo recomendables si se quiere continuar la noche después de bares.
Pero los mejores sitios siempre serán los pequeños y desperdigados por la calle. Siempre están encantados de tener a gente extranjera y se desviven por explicártelo todo. Las conversaciones son continuas, y de especial interés las de la gente más mayor. Si uno quiere conocer a fondo la historia del país y sus entresijos, sólo hay que pedir un café y escuchar.
Ser cooperante tiene la parte negativa de las jornadas laborales de 24 horas. Si se acumula el trabajo no queda otra que sacarlo adelante con los medios con los que se cuente. Pero no todo es trabajo y la parte de conocer los sitios para salir es la mejor parte. Sobre todo si se conocen sitios para gente local. Aquí va una lista de sitios dignos de ser visitados e incluso convertirse en un habitual:
- Ché Guevara: situado en Araq Kilo, la zona de estudiantes, es uno de los centros de reunión de etíocubanos. Ideal para salir un poco de la rutina de hablar inglés o amarico todo el día. Música típica, R&B y salsa se mezclan constantemente. La gente que lo frecuenta es altamente recomendable, sobre todo por las conversaciones si se tiene la suerte de encontrar a alguien al que no le hayan hecho mella los vapores etílicos. 0,50 EUR por una cerveza...ríete tu de las ofertas del Carrefour.
- Bares aledaños al Ché Guevara: saliendo a mano izquierda y torciendo la primera a la derecha se encuentra una calle llena de bares donde los nombres brillan por su ausencia. Mismo precio, misma música pero clientela de Addis y otros países africanos. Bailes mucho más frenéticos y gente dispuesta a enseñarte hasta el último movimiento de hombro. Ideal si se quiere aprender a distinguir todos los tipos de baile de Etiopía.
- Al-Mendi y Al-Baraka: situados en las cercanías de Dumbel Building y Mega Building (Bole Rd) respectivamente, son los mejores restaurantes musulmanes que hasta la fecha he visitado. Comida en abundancia (sobre todo en tiempos de Ramadán), gente increíblemente agradable y reservados para comer en el suelo. 5 EUR por persona es lo máximo que he pagado con todo incluido. La calidad de la comida es indescriptible, en el buen sentido de la palabra.
- Carnicerías de Churchill Avenue: a mitad de la Avenida Churchill existe una calle donde se apiñan muchas de las carnicerías de la ciudad. Eliges la cantidad y la res que devorarás. Carne a la brasa de cordero o ternera con salsas picantes e injera para empujar por precios mínimos. Uno de los mejores lugares donde he comido en la vida. Eso sí, no apto para los que no les gusten las moscas y los sitios cutres.
- Central de Distribución de la Cerveza Meta: una de las principales marcas de cerveza del país. La Central se encuentra cercana a Churchill Avenue, por la calle que se encuentra en frente del Instituto Francés. Es una nave industrial con una barra y mesas...poco más se puede encontrar excepto una muy buena cerveza de barril. Para los amantes de la cerveza es el mejor lugar para pasar la tarde. Pedir un “jambo draft” si se quiere pasar uno horas y horas bebiendo de la misma jarra.
- Restaurante populares de Mercato: nunca he podido volver a ellos sin la ayuda de una persona de la ciudad experta en la zona. No tienen nombre, no hay nombres de calles y llegar a ellos implica callejear por tiempo indefinido. Injera y tibis típicos en un plato comunitario del que come todo el mundo. ¿La forma de pago? 0,10 birr (1 céntimo de euro) por cada vez que se coja del plato. No apto para estómagos débiles.
- Shagam: restaurante indio situado en Bole Rd. Comída muy tradicional del país y muy picante pero bueno a rabiar. Caro para los standares etíopes pero ideal para una buena celebración.
- Habesha: en frente del Shagam. Es un hotel con comida tradicional etíope. A partir de las 20:00 hay baile y música en directo. La comida muy buena...sólo hay que tener cuidado con lo que se pide para beber.
- Hotel Lalibella: uno de los primeros hoteles que se construyeron en la ciudad. Cenar ahí es como un viaje en el tiempo. El sitio es muy recomendable no sólo por su historia pero también por su comida. Muy buena injera y muy copiosa, genial si se va con mucha gente. Los jardines son de lo más tranquilo de la ciudad
- Ice Blue: uno de los restaurantes de moda de Bole Rd. Comida muy buena y muy barata. Eso ya de por sí es un punto a su favor pero lo mejor de todo son sus camareros. El mejor ejemplo de hospitalidad etíope. Gran parte de los amigos de Addis han salido de ahí.
- Forbidden Palace: situado en una zona cuyo nombre ha sido olvidado. Cualquier ciudadano chino de la ciudad te indicará su lugar felizmente. Comida muy típica, nada que ver con la comida que se sirve en los restaurantes chinos a los que estamos acostumbrados. Si se va en grupo y se tiene tiempo, pedir un hot pot. La comida cruda se va cociendo en un cuenco en el centro de la mesa: verduras, carne laminada, hortalizas, tripas, fideos, tofu y un sinfín de ingredientes a elegir. La salsa de cacahuetes con perejil es muy recomendable para acompañarlo todo. Si te molan las sensaciones fuertes, pedir pene de buey con el hot pot.
- Divine e Illusion: dos discotecas de precio moderado-alto...sólo recomendables si se quiere continuar la noche después de bares.
Pero los mejores sitios siempre serán los pequeños y desperdigados por la calle. Siempre están encantados de tener a gente extranjera y se desviven por explicártelo todo. Las conversaciones son continuas, y de especial interés las de la gente más mayor. Si uno quiere conocer a fondo la historia del país y sus entresijos, sólo hay que pedir un café y escuchar.
