Disturbios
Muertos, tensión, enfrentamientos con la policía, encarcelamientos...no, no es París. Es Addis Abeba, pero esta última no es noticia. Mínimas son las informaciones que llegan al resto del mundo de lo que está pasando en el país. La BBC es un monográfico de los enfrentamientos en París y de la fiebre del pollo, y lo de aquí se menciona tímidamente en las noticias que salen en la parte inferior. Según se ha desarrollado el conflicto hasta han aparecido imágenes por cosa de 1 minuto y una mini entrevista con uno de los miembros del CUD, el partido de la oposición. Todo un logro, demasiado tiempo para ser un conflicto africano.
Es mucho más preocupante esta falta de información cuando la situación política está en tensión desde las elecciones de Mayo en donde se acusó al gobierno de falta de transparencia en los resultados y presiones e intimidaciones sobre los votantes. Poco le importaba esto a la comunidad internacional. Etiopía tiene muchas posibilidades comerciales y grandes expectativas de desarrollo. Ya se vio como Blair hace cuatro meses recibía al recién “elegido” presidente Meles y le felicitaba por la buena marcha de la política del país. Eso buena marcha se reflejaba en manifestaciones de estudiantes que culminaron con la muerte de 36 personas.
Todo se calmó cuando gobierno y oposición empezaron a negociar, por presión de las embajadas, pero todo era fachada. Los pulsos entre gobierno y oposición eran constantes. Después de las muertes de Junio, el siguiente momento tenso se vivió en Septiembre, durante las celebraciones ortodoxas por la Vera Cruz. Una supuesta celebración tranquila en la Plaza de Meskel (cruz en amarico). Miles de policías llenaban las calles y miles de personas avivadas por la oposición llenaban la plaza. Toda una bomba de relojería que terminó por estallar después de que el presidente hablara. La gente se enfrentó a la policía militar, hubo varios heridos y todo se quedó en un conato. Luego vinieron amenazas con huelgas generales que terminaron por no celebrarse. El Ramadán calmó la situación pero sólo para reavivarse después de la fiesta. Un mes de supuesta calma. El 1 de Noviembre, justo antes del fin del Ramadán, la oposición incitó a los taxistas a hacer una pitada de 30 minutos como primer pulso al gobierno. Eso resultó en el encarcelamiento de varios de ellos (30 en total) ante la prohibición desde las elecciones de Mayo de cualquier tipo de manifestación política. Al día siguiente varias zonas de la ciudad estaban cortadas y tomadas por estudiantes manifestándose. Sobre todo Mercato y Piassa era un hervidero en protesta a los encarcelamientos del lunes. Ese martes, el balance fue de 8 muertos y 20 heridos. La gente se consolaba diciendo que no habían sido 36 como la última vez. Pero lo peor estaba por llegar.
Durante la noche del martes al miércoles, líderes de la oposición, simpatizantes, jóvenes, directores de periódicos, periodistas y muchos inocentes fueron encarcelados indiscriminadamente. 2000 se dice que fue la cifra aproximada. Todo por la noche. El miércoles se vivieron auténticas situaciones de conflicto por todas las zonas de la ciudad. Barricadas, quema de neumáticos, lanzamiento de piedras, destrozo de transporte público...y a eso se correspondió con represión....y mucha. Las cifras oficiales más altas son 48 aunque varían de un lado a otro. Entre 100 y 200 es la que corre por las calles pero eso nunca lo sabremos. Cerca de la embajada contaban que el día álgido, los tiros se oían al aire al principio...suenan como petardos. Luego empezaron a sonar sordos...como si chocaran contra algo. Si ese algo eran pechos de personas (la gente murió por disparos en el pecho en su mayoría...tiraron a matar) no se sabe, pero los gritos de la gente hacían pensar que sí. Historias de muertos hay a montones pero ninguna fácil de contrastar. Y mientras todo esto pasaba se veía al presidente Meles en Alemania, recibido por la comunidad internacional. Hipócritas. A pesar de ello la oposición tampoco es mucho mejor. Sigo convencido que buscan poder al igual que el gobierno lo quiere mantener. Si bien hay gente muy válida en la oposición, la parte radical no negociará y no parará con las movilizaciones. Más preocupante es la movilización que están haciendo basada en el odio a la etnia del gobierno. Muy propio de los poderosos utilizar lo que sea con tal de llegar al poder. Si quieren una guerra civil la tendrán, y la culpa no será de uno u otro...sino de los radicalismos, como siempre. Mucha movilización violenta y mucha revolución...luego pagarán los de siempre. Aquí la vida de la gente no vale nada...son un medio para conseguir poder. Cómo en nuestras sociedades...aunque en nuestro caso nos usan/compran a través del voto...aquí lo hacen a expensas de la vida de la gente. Aunque bueno, nosotros nos mantenemos a expensas de la vida de esta gente también. En el fondo no somos tan diferentes.
El jueves 4 de noviembre fue el día de fiesta del Ramadán y las cosas fueron más tranquilas: sólo 2 muertos. El viernes ya las informaciones llegaban con cuentagotas y eran realmente difíciles de contrastar. Al parecer la maquinaria para ocultar la realidad empezaba a funcionar perfectamente. El fin de semana se presentó tranquilo, o eso dicen. Los tiros todavía se podían escuchar todavía. Pero lo peor del fin de semana fue la espera por la huelga general que el lunes 7 comenzaba. Siete días de parón total, algo que no iba a ser muy diferente desde que empezaron los enfrentamientos. El día en que empezó todo, se entró en una especie de toque de queda improvisado. Todo cerró de repente y la gente dejó de salir a las calles como antes. En una ciudad donde la vida se hace toda en la calle, donde la gente se gana la vida (en la mayoría de los casos) como puede deambulando por las aceras, donde en las terrazas de cafetería nunca faltaba gente tomándose un café, donde el tráfico caótico de los mini-buses llena la ciudad....un toque de queda se nota y mucho. La gente y el tráfico desaparece en su mayoría. Los pocos sitios que abren, lo hacen hasta que empieza a anochecer, y los que abren más allá de las 6 de la tarde, lo hace con dos hombres con kalasnikov en la puerta. Lo peor es la falta de transporte, si no se tiene coche es casi imposible llegar a ningún sitio, sobre todo teniendo en cuenta la falta de seguridad. Parte del parón que sufrió (y que aún sufre) la ciudad se debe a esta falta de medios para desplazarse.
El lunes realmente hubo huelga. Muchos sitios cerraron y el abastecimiento de ciertas cosas escaseaba: gasolina, pan, leche y mantequilla las más habituales. Era un día raro, realmente no se sabía a donde iba a desembocar todo...o explotaba o se calmaba. Y hoy martes parece que se ha calmado. Sobre todo porque el gobierno ha amenazado a los comerciantes con retirarles las licencias si no abren...muy democrático todo. Por lo menos empieza a haber transporte y se ve más gente por la calle. Esperemos que todo se quede en un conato. Pero esta situación no sólo se vive en la capital. Gonder, Dessi, Harar, Gambella...ciudades y regiones donde la represión policial ha sido bastante más dura. Las más belicosas al parecer son las regiones del Sur y Amhara.
Más preocupante son las movilizaciones de tropas a la frontera con Eritrea. Pero ese ya es otro tema...o no, todo está demasiado relacionado.
Poco más que contar hasta el momento. Un saludo a todos.
Muertos, tensión, enfrentamientos con la policía, encarcelamientos...no, no es París. Es Addis Abeba, pero esta última no es noticia. Mínimas son las informaciones que llegan al resto del mundo de lo que está pasando en el país. La BBC es un monográfico de los enfrentamientos en París y de la fiebre del pollo, y lo de aquí se menciona tímidamente en las noticias que salen en la parte inferior. Según se ha desarrollado el conflicto hasta han aparecido imágenes por cosa de 1 minuto y una mini entrevista con uno de los miembros del CUD, el partido de la oposición. Todo un logro, demasiado tiempo para ser un conflicto africano.
Es mucho más preocupante esta falta de información cuando la situación política está en tensión desde las elecciones de Mayo en donde se acusó al gobierno de falta de transparencia en los resultados y presiones e intimidaciones sobre los votantes. Poco le importaba esto a la comunidad internacional. Etiopía tiene muchas posibilidades comerciales y grandes expectativas de desarrollo. Ya se vio como Blair hace cuatro meses recibía al recién “elegido” presidente Meles y le felicitaba por la buena marcha de la política del país. Eso buena marcha se reflejaba en manifestaciones de estudiantes que culminaron con la muerte de 36 personas.
Todo se calmó cuando gobierno y oposición empezaron a negociar, por presión de las embajadas, pero todo era fachada. Los pulsos entre gobierno y oposición eran constantes. Después de las muertes de Junio, el siguiente momento tenso se vivió en Septiembre, durante las celebraciones ortodoxas por la Vera Cruz. Una supuesta celebración tranquila en la Plaza de Meskel (cruz en amarico). Miles de policías llenaban las calles y miles de personas avivadas por la oposición llenaban la plaza. Toda una bomba de relojería que terminó por estallar después de que el presidente hablara. La gente se enfrentó a la policía militar, hubo varios heridos y todo se quedó en un conato. Luego vinieron amenazas con huelgas generales que terminaron por no celebrarse. El Ramadán calmó la situación pero sólo para reavivarse después de la fiesta. Un mes de supuesta calma. El 1 de Noviembre, justo antes del fin del Ramadán, la oposición incitó a los taxistas a hacer una pitada de 30 minutos como primer pulso al gobierno. Eso resultó en el encarcelamiento de varios de ellos (30 en total) ante la prohibición desde las elecciones de Mayo de cualquier tipo de manifestación política. Al día siguiente varias zonas de la ciudad estaban cortadas y tomadas por estudiantes manifestándose. Sobre todo Mercato y Piassa era un hervidero en protesta a los encarcelamientos del lunes. Ese martes, el balance fue de 8 muertos y 20 heridos. La gente se consolaba diciendo que no habían sido 36 como la última vez. Pero lo peor estaba por llegar.
Durante la noche del martes al miércoles, líderes de la oposición, simpatizantes, jóvenes, directores de periódicos, periodistas y muchos inocentes fueron encarcelados indiscriminadamente. 2000 se dice que fue la cifra aproximada. Todo por la noche. El miércoles se vivieron auténticas situaciones de conflicto por todas las zonas de la ciudad. Barricadas, quema de neumáticos, lanzamiento de piedras, destrozo de transporte público...y a eso se correspondió con represión....y mucha. Las cifras oficiales más altas son 48 aunque varían de un lado a otro. Entre 100 y 200 es la que corre por las calles pero eso nunca lo sabremos. Cerca de la embajada contaban que el día álgido, los tiros se oían al aire al principio...suenan como petardos. Luego empezaron a sonar sordos...como si chocaran contra algo. Si ese algo eran pechos de personas (la gente murió por disparos en el pecho en su mayoría...tiraron a matar) no se sabe, pero los gritos de la gente hacían pensar que sí. Historias de muertos hay a montones pero ninguna fácil de contrastar. Y mientras todo esto pasaba se veía al presidente Meles en Alemania, recibido por la comunidad internacional. Hipócritas. A pesar de ello la oposición tampoco es mucho mejor. Sigo convencido que buscan poder al igual que el gobierno lo quiere mantener. Si bien hay gente muy válida en la oposición, la parte radical no negociará y no parará con las movilizaciones. Más preocupante es la movilización que están haciendo basada en el odio a la etnia del gobierno. Muy propio de los poderosos utilizar lo que sea con tal de llegar al poder. Si quieren una guerra civil la tendrán, y la culpa no será de uno u otro...sino de los radicalismos, como siempre. Mucha movilización violenta y mucha revolución...luego pagarán los de siempre. Aquí la vida de la gente no vale nada...son un medio para conseguir poder. Cómo en nuestras sociedades...aunque en nuestro caso nos usan/compran a través del voto...aquí lo hacen a expensas de la vida de la gente. Aunque bueno, nosotros nos mantenemos a expensas de la vida de esta gente también. En el fondo no somos tan diferentes.
El jueves 4 de noviembre fue el día de fiesta del Ramadán y las cosas fueron más tranquilas: sólo 2 muertos. El viernes ya las informaciones llegaban con cuentagotas y eran realmente difíciles de contrastar. Al parecer la maquinaria para ocultar la realidad empezaba a funcionar perfectamente. El fin de semana se presentó tranquilo, o eso dicen. Los tiros todavía se podían escuchar todavía. Pero lo peor del fin de semana fue la espera por la huelga general que el lunes 7 comenzaba. Siete días de parón total, algo que no iba a ser muy diferente desde que empezaron los enfrentamientos. El día en que empezó todo, se entró en una especie de toque de queda improvisado. Todo cerró de repente y la gente dejó de salir a las calles como antes. En una ciudad donde la vida se hace toda en la calle, donde la gente se gana la vida (en la mayoría de los casos) como puede deambulando por las aceras, donde en las terrazas de cafetería nunca faltaba gente tomándose un café, donde el tráfico caótico de los mini-buses llena la ciudad....un toque de queda se nota y mucho. La gente y el tráfico desaparece en su mayoría. Los pocos sitios que abren, lo hacen hasta que empieza a anochecer, y los que abren más allá de las 6 de la tarde, lo hace con dos hombres con kalasnikov en la puerta. Lo peor es la falta de transporte, si no se tiene coche es casi imposible llegar a ningún sitio, sobre todo teniendo en cuenta la falta de seguridad. Parte del parón que sufrió (y que aún sufre) la ciudad se debe a esta falta de medios para desplazarse.
El lunes realmente hubo huelga. Muchos sitios cerraron y el abastecimiento de ciertas cosas escaseaba: gasolina, pan, leche y mantequilla las más habituales. Era un día raro, realmente no se sabía a donde iba a desembocar todo...o explotaba o se calmaba. Y hoy martes parece que se ha calmado. Sobre todo porque el gobierno ha amenazado a los comerciantes con retirarles las licencias si no abren...muy democrático todo. Por lo menos empieza a haber transporte y se ve más gente por la calle. Esperemos que todo se quede en un conato. Pero esta situación no sólo se vive en la capital. Gonder, Dessi, Harar, Gambella...ciudades y regiones donde la represión policial ha sido bastante más dura. Las más belicosas al parecer son las regiones del Sur y Amhara.
Más preocupante son las movilizaciones de tropas a la frontera con Eritrea. Pero ese ya es otro tema...o no, todo está demasiado relacionado.
Poco más que contar hasta el momento. Un saludo a todos.

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